24 agosto 2008

20 agosto 2008

Cursos de otoño 2008 en la Escuela de Cultura Popular OPC-CLETA

Los invitamos a participar en este proyecto pedagógico libertario. Anímense a compartir lo que saben en la próxima jornada de talleres.




18 agosto 2008

Sobre la anticultura capitalista

"Una vez más, la cuestión no es regodearse en la nostalgia de la Vieja Izquierda por el aparato estatal soviético. La cuestión es corregir la idea equivocada propagada por el neo-liberalismo según la cual solamente el capitalismo puede producir una cultura vibrante. No sólo está claro a estas
alturas que la cultura "dinámica" del ultra-precario capitalismo no produciría nunca algo como las películas de Tarkovsky (1), sino que está empezando a ser evidente que el capitalismo no puede producir ningún tipo de cultura vibrante en absoluto, solamente infinitas variaciones sobre un tema lúgubremente brillante."


Esto lo dice Mark Fisher, uno de los más grandes arquitectos del espectáculo. Creador de algunos de los escenarios más espectaculares para grupos como Rolling Stones, Pink Floid, AC-DC, Genesis... así como geniales escenografías para teatro y televisión.

TARKOVSKY

Esta aseveración de Fisher es completamente verificable todos los días en la televisión mexicana y en la prensa y en el radio y el cine y etc. Por ejemplo, ayer vi una especie de adelanto de una película que amenaza salir este año sobre el "amor", algo así como amor letra por letra. Una bostezable y predecible historia de amor y enreditos, lo mismo de siempre, pero ahora me llamó la atención que los actores que alcancé a ver son exageradamente blancos caucásicos dolicocéfalos. Y no es porque en las películas nacionales tengan que salir Tizocs e indias marías, pero es muy fácil ver la mano clasista-racista que dicta la estándar mediático.

Fisher dice en su comentario que el capitalismo avanzado que vivimos no puede ni quiere ni sabe alcanzar obras tan encumbradas como las de Tarkovsky. Completamente de acuerdo. Hace poco vi de nuevo Solaris, basada en una novela del polaco Stanislaw Lem. No he leído la novela, pero no dudo que sea una excelente adaptación. Logra atmósferas desoladoras y al mismo tiempo intrigantes: una estación espacial junto a un océano que, al parecer, es un inmenso cerebro, una masa pensante que, naturalmente, interfiere con los minúsculos cerebros de los humanos al rededor. Los cerebros de éstos materializan recuerdos, miedos, deseos...no siempre positivos ni deseables... Además del argumento, ya de por sí pieza maestra de la ciencia ficción, Tarkovsky personaliza cada toma, expone escenas cargadas de composición pictórica y transmite sutil o silenciosamente una descarga de sensaciones.


Desafortunadamente, la industria que categoriza una película por las cantidades recaudadas en taquilla, ha creído acertado remedar groseramente creaciones como Abre los ojos (España), Las alas del deseo (Alemania), por sólo poner dos ejemplos; o refitrear lo que en su momento fue una pieza de cierto mérito.

El análisis de la "cultura" del capitalismo invariablemente arroja productos desechables e intrascendentes. Pero eso sería lo de menos. Aprovechando los amplios canales de penetración e imposición, las creaciones presuntamente culturales alineadas con la visión competitiva empresarial individualista se encargan de que la gran masa se conforme y hasta aplauda la macabra repetición sin fin de los mismos churros insípidos.

06 agosto 2008