Falta contar los rateros, violadores y traficantes de drogas, los pedigüeños, los personajes, los taxis, los regulares y los piratas, los micros piratas con sus checadores y cobradores (que los "buenos" también tienen), los vendedores de cualquier inverosímil mercancía, que se comen tres cuartas partes del paso, los vendedores de fritanguita que hace que los cinco sentidos se involucren en esta experiencia dantesca; claro, están también los piratas de muvis, a quienes no puedo dejar de agradecer joyitas como la inconseguible película Ex-Drummer (¿cómo llegó a un puestito del metro Panti esta rareza belga? http://www.exdrummer.com/main.html).
Unas malas fotos del lugar, pues... (súbale, lleva lugares...)





Las fotos, es verdad, no hacen mucha justicia a la queja. Es difícil acercarse a la gente en este lugar, se sacan de onda, creen que es uno de la dele o que anda uno buscando pedo, denuncia, etc. Espero en breve colgar por acá algo más involucrado que refleje el sabor (tan pinche feo) de este destino turístico.
2 comentarios:
tssss el puro barrrio. la pantis involvidable. algun dia regresare
Trae muchos recuerdos, coinsido algun dia... espero no miy lejano.
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